El Procedimiento de Vacío (1 de 2)
- bruno
- 12 de Octubre, 2007
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(Versión 28/03/2.007)
Motivos para hacer vacío
Siempre que se da por concluido el montaje de una instalación frigorífica, o después de operaciones de mantenimiento que supongan contacto del interior de la instalación con la atmósfera, es necesario hacer vacío.
Hacer vacío supone extraer del interior de la instalación el aire y la humedad. La humedad procede del propio aire y de los componentes de la instalación, que durante su almacenaje, transporte o puesta en obra hayan sufrido hidratación.
El aire es un gas no condensable, que durante el funcionamiento de la instalación se acumularía en el condensador y provocaría la elevación de la presión de alta, perjudicando el rendimiento del compresor. La presencia de humedad supone riesgo de formación de hielo en el orificio del dispositivo de expansión, u otras zonas frías de la instalación como distribuidores de líquido, el interior del evaporador o el filtro de aspiración. Además el agua aumentará el riesgo de corrosión interior el circuito, pudiendo llegar incluso a formar ácidos en presencia de determinados refrigerantes o aceites, incidiendo en la falla del compresor por degradación del aislamiento del motor eléctrico en compresores herméticos o semiherméticos.
En resumen debemos hacer vacío para retirar el aire y la humedad, dado que:
- El aire es un gas no condensable, que se acumula en el condensador, suponiendo un aumento de la presión de condensación que redunda en reducción del rendimiento del compresor.
- La humedad provoca riesgo de formación de tapones de hielo en las zonas frías.
- La presencia de humedad aumenta el riesgo de corrosión interior del circuito.
- La humedad puede dar lugar a degradación del aceite o refrigerante, llegando a la formación de ácidos corrosivos.
- En los compresores que utilizan aceites POE, muy higroscópicos, la hidratación de los mismos supondrá alteración de sus propiedades como lubricante.
Equipo necesario
El equipo necesario para realizar vacío es relativamente sencillo y económico, del caudal de la bomba será crítico si trabajamos de manera habitual en instalaciones de gran tamaño. En todo caso necesitaremos:
- Bomba de vacío de servicio frigorista, de tamaño adecuado en función de las instalaciones en las que operamos de manera habitual. Lo recomendable es una bomba de doble etapa, aunque con una bomba de simple etapa podremos operar de igual manera.
- Juego de mangueras para conexión a la instalación, con racores compatibles con los existentes en la instalación.
- Vacuómetro, la mayoría de los puentes de manómetros (analizadores) de frigorista incorporan vacuómetro o cuentan con un mano-vacuómetro de baja (escala de vacío negativa, por debajo de cero).
- Llave de carraca o chicharra si hay válvulas de macho.

Figura 1.- La imagen muestra un analizador o puente de manómetros, el vacuo-manómetro de color azul cuenta con escala (en color verde en la fotografía) para la medida de vacío. La instalación se conectará al vacuo-manómetro a través de la manguera de color azul, y la bomba de vacío a través de la manguera de color amarillo.
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